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martes, 15 de mayo de 2012


VESTIMENTAS DE LOS ESTUDIANTES DE LOS INSTITUTOS DE FORMACIÓN DOCENTE



2º PARTE
Anécdotas propias.

“Desde mi punto de vista la vestimenta de los estudiantes de los Institutos de Formación Docente debería ser mas que nada algo que identifique la carrera.
En el instituto donde yo realizo mi carrera hay también otras carreras y la única que si tiene es la del profesorado de educción física, y la verdad da muy lindo aspecto por que donde ellos vayan lo identifican enseguida de que instituto y a que carrera pertenecen.
Nosotros por el contrario no tenemos un uniforme que nos identifique, si bien en actos patrios poseemos un uniforme, pero lo ideal sería que lo podamos usar todos los días.
Creo que las vestimentas permite tener una identificación con el lugar o institución al cual corresponda no solo a la misma institución si no también al los que forman parte de ella”.

“En el instituto Simón Bolívar, en Córdoba, se dictan 5 profesorados y 4 tecnicaturas, somos mas de mil alumnos desparramados en dos edificios de la ciudad, uno de ellos el del colegio secundario Alejandro Carbó, donde se concentran la mayoría de las carreras. No tenemos uniforme, solo los alumnos de la tecnicatura en óptica los lucen. Si tenemos, en cambio, un reglamento estricto sobre que prendas no usar dentro del instituto, por ejemplo: los hombres no podemos ir en ojotas, utilizar capri, bermuda ni ningún tipo de pantalón corto, tampoco musculosa, las mujeres por su parte,  respetan la prohibición de ir en strapless, o con musculosas de tiras muy finas que deje a la vista la tira del corpiño, tampoco pueden asistir con polleras muy cortas. Recuerdo cuando ingresé en el 2010, en una hora cualquiera de clases paso una administrativa del colegio a leernos la disposición como si se tratara de una orden real. La reacción fue la risa. El justificativo es que compartíamos el edificio con alumnos de educación media, a los cuales habrá que ver como se van vestidos. Más allá del justificativo, poco válido a mi criterio, la sola idea de pensar que vamos a ser docentes y vamos a estar parados frente a alumnos, nos da la pauta de que debemos vestirnos correctamente. No sé si es necesario un uniforme, mucha gente que asiste a este tipo de instituto, es gente trabajadora y por general mayor que comparten la responsabilidad de una mantener una familia, con lo cual sumarle la obligación de usar un uniforme seria quizás contra producente por el gasto económico que significaría, de todos modos lo sometí  a votación con la gente de mi curso y el NO fue rotundo”.

“En el Instituto Superior de Formación Docente N° 802 de la ciudad de Comodoro Rivadavia, donde vivo y curso mi ultimo año de la carrera Prof. Nivel Inicial no tenemos aún edificio propio, el cual lo estamos esperando hace treinta años, por lo que podemos deducir que mucho menos tendremos uniforme. Más allá de la ironía, considero que no nos imponen el uso de uniformes, ni restricciones en la vestimenta, porque la misma está relacionada con la subjetividad y estilo de cada estudiante. El respeto por estos aspectos de la identidad también son un aporte a la democracia, somos totalmente libres de elegir cómo vestirnos y considero además que es un derecho que no nos pueden arrebatar.
Asimismo, un uniforme taparía las diferencias ¡tan cuestionadas durante todos estos años!. Somos todos diferentes, y lo externo que es la vestimenta lo confirma”.

En el I.S.F.D. y T.46 de Ramos Mejía tampoco hay un tipo de vestimenta definido, si bien vestimenta que nos identifique en el profesorado, solo nos informo la Regente que cuando tengamos que hacer las practicas de Biología que tratemos de vestirnos de acuerdo a la ocasión, adecuados a como debe presentarse un profesor con sus alumnos.

En el I.S.F.D. 41, en Adrogué (Almirante Brown, Gran Buenos Aires) no poseemos uniforme... planteamos poner nombre al instituto... y en general (o sea: a la mayoría) nos interesa mas: el estado y limpieza de los baños... por cuestiones de higiene, salubridad, y hasta “sentirnos contenidos, mancomunados, con pertenencia a una institución en la que estaríamos cómodos”.

lunes, 7 de mayo de 2012

VESTIMENTAS DE LOS ESTUDIANTES DE LOS INSTITUTOS DE FORMACIÓN DOCENTE - Parte 1

“La Escuela Normal se había convertido para mi en el mejor lugar que había conocido hasta ese momento: iban chicas mas finas que las que yo trataba en el barrio, chicas de buena familia, algunas copetudas también. Pero no era tanto las compañeras como los profesores. Yo quería ser como esa gente. Cuando empecé a trabajar como maestra, me empecé a vestir bien, elegante y sobria, como debía ser, pero a vestir a  la altura del cargo que tenia”.


1.- Introducción

A lo largo de nuestra formación académica pasando por los diferentes niveles primaria, secundaria hasta llegar al nivel terciario hemos pasado por varias transformaciones en nuestro atuendo, en algunos casos identificaba la procedencia y representación de las diferentes instituciones a las que concurríamos y si se quiere también hacia referencia a diferentes niveles sociales de la población. En el nivel primario los estudiantes vestían delantal blanco para los colegios públicos o uniformes para los colegios de índole privado. Para el nivel secundario regía el mismo sistema, uniforme o delantal blanco en el caso de las escuelas técnicas el color variaba en azul o gris según la institución. Aunque hoy en día se ha dejado de usar  para dar paso a una vestimenta más casual y a la vez más llevadera para los adolescentes.
En el nivel terciario, en los distintos institutos de formación docente además de agrupar individuos con una meta o un fin común, reúne historias de vida distintas, creencias, costumbres también se pone en evidencia la formación escolar que uno ha adquirido  y porque no, con sus propios estilos en cuanto a la vestimenta. No hay uniforme para los estudiantes del profesorado, cada uno se viste como le es propio a su gusto, no hay una reglamentación. EL BUEN VESTIR DEL FUTURO DOCENTE, como seguramente en otro tiempo se especificaba guardando el decoro y las buenas costumbres de como debiera vestir y vivir un profesor o un maestro.
Lo podemos observar en el contrato que firmaban las maestras con el Concejo Nacional de Educación en el año 1923 en nuestro país.
CONSEJO NACIONAL DE EDUCACIÓN CONTRATO DE MAESTRAS
AÑO 1923
'Este es un acuerdo entre la señorita.............maestra, y el Consejo de Educación y de la Escuela por el cual la señorita.................................acuerda impartir clases por un periodo de ocho meses a partir del......................de 1923.
La señorita acuerda:
1 - No casarse. Este contrato quedara automáticamente anulado y sin efecto si la maestra se casa
2  - No andar en compañía de hombres.
3 - Estar en su casa entre las ocho de la tarde y las seis de la mañana, a menos que sea para atender una función escolar.
4  - No pasearse por las heladerías del centro de la ciudad.
5 - No abandonar la ciudad bajo ningún concepto sin el permiso del presidente del Consejo de Delegados.
6 - No fumar cigarrillos. Este contrato quedara automáticamente anulado y sin efecto si se encontrara a la maestra fumando.
7 - No beber cerveza, vino ni otras bebidas espirituosas. Este contrato quedara automáticamente anulado y sin efecto si se encontrara a la maestra bebiendo....
8 - No viajar en ningún coche o automóvil con ningún hombre excepto su hermano o su padre.
9 - No vestir ropas de colores brillantes.
10 - No teñirse el pelo.
11 - Usar al menos dos enaguas
12 - No usar vestidos que queden a más de cinco centímetros por encima de los tobillos.
13 - Mantener limpia el aula:
a) Barrer el suelo del aula al menos una vez al día.
b) Fregar el suelo del aula al menos una vez por semana con agua cliente y jabón.
c) Encender el fuego a las siete, de modo que la habitación esté caliente a las ocho cuando lleguen los niños.
d) Limpiar la pizarra una vez al día.
l4 - No usar polvos faciales, no maquillarse ni pintarse los labios.
(Fuente: 'La Revista del Consejo Nacional de la Mujer' Año 4, Nro. 12, marzo 1999. Buenos Aires.)

A lo largo de los años se pudieron observar cambios.
También como estudiante de un profesorado pude observar el cambio, la transformación o como diría Kafka en su libro, “la metamorfosis”, de aquellos jóvenes recién egresados del nivel secundario y solo aquellos voy a referirme ya que los que contamos con unos años más edad ya tenemos un gusto o un mal gusto en el vestir ya definido.
Sin ir más lejos observen el primer año en cualquier instituto de formación docente, notarán que hay bastantes jóvenes pasando su adolescencia aun, desacostumbrados o acostumbrándose al ritmo del nivel terciario todavía conservan algunos vicios del secundario. Deseosos de tomar apunte de todo, su forma de moverse y de relacionarse con sus compañeros se corresponde con su etaria. La vestimenta también es llamativa, tranquilamente se los confundiría con un estudiante de secundaria. Por ejemplo, tomemos a Juan Pérez joven idealista, cabellos con rastas largo un poco enmarañado, jean, remera de colores vivos, zapatillas de lona. Comienza su primer año con materias a fin con su carrera además de las pedagógicas. Este joven es un estudiante ideal (aprobó todas las cursadas, dio todos los finales entre diciembre y marzo).Realizó todas las observaciones sin inconvenientes, hasta acá su primer año completo. así transcurren  los tres años que le falta para recibirse y el día  de la entrega del diploma toda la familia de Juan esta presente así también amigos y compañeros que se ha hecho a lo largo de estos cuatro años todos esperan el momento justo para tirarle harina como es costumbre a todo egresado sobre sus rastas pero éstas ya no están. Las zapatillas de lona fueron cambiadas por zapatos más cómodos y la remera de vivos colores por una camisa de vestir. Juan Pérez hace años que había mutado su manera de vestir, el cambio no llego al extremo de traje y corbata pero la transformación se produjo tal vez se canso de su imagen o sintió la necesidad de presentarse de un modo diferente a sus alumnos. ¿Habrá alguna manera de vestir apropiadamente para dar nuestras clases o es verdad que existe el libro del buen vestir para profesores y estudiantes de un profesorado será algo tácito que se siente cuando llega la hora de estar ante la mirada de tantos estudiantes?